Empezamos nuevo año y nuevas leyes anti-tabaco. Pero para poder llevar un año bueno hay que recordar el pasado para así mejorarlo y que la felicidad pueda llegar a lugares impensables.
El año empezó bien, de fiesta en fiesta. Bailé, canté y nunca dejé de hacerlo. Luego llegaron los exámenes, creía que no iba a aprobar: 5 de 5, mejor no podía salir. Más tarde llegaron las fiestas universitarias a tope. Una tras otra, nunca acababan. Aparecieron cosas raras y extrañas de cojones, pero yo me dejaba llevar. Llegó mi cumple, esa gran tarta de bombon en manos de Raul y Maite, los recordatorios de aquel gran amigo invisible (que viva el amigo invisibleeeeeeee). Luego llegó la Semana Santa y de nuevo las fiestas, esas canciones como la de Zenttrick, los amorios y los momentos ñoños, los adiós y los trenecitos que pasan de vez en cuando, un 4-1 en contra, un 4-1 a favor¿?
Más tarde llegó las tardes de estudio, los ensayos, los jaleos de pianistas y sobre todo los nervios por el concierto fin de grado. Se pasó rápido y de nuevo un 4/5, se sabía así que genial.
Llegó el calor y con él el estudio. Parecía horrible, pasar un verano encerrada en la biblioteca, mañana y tarde, pero resultó que tampoco era tan malo. Conocí gente, me lo pasé genial y sobre todo me di cuenta que los amigos están cuando los necesitas, para no ser la única que se descojone delante de todos. En medio de este gran verano sucedió el gran campo del bola con la actuación estelar de Sariku y su "tú la quieres tener esta noche", el magdaleno de Higi y las bombas en la piscina. Luego llegó la Feria, la mejor sin duda de siempre, con conciertos, bailoteos, ligoteos con gente de Valencia -no puede ser que se tarden 7 años en sacarse una carrera de 3 años amigo mio-, y como no podía ser menos conocí a Peter: ese chico simpatiquísimo que estaba tan feliz y que se acordaba de tan poco al día siguiente.
Llegó Septiembre y con este mes los exámenes, de nuevo un 2/2, qué cosa más mejor podía pasar¿? Pues sí, pasó lo más mejor aquel 16 de septiembre en el Nagos (como de costumbre). "Ponte el cinturón" sonó... y todo comenzó.
Desde entonces todo es más divertido, noche de fotos en el fotomatón, cenas de hamburguesas, muchas y muchas cervezas, bailoteos, canciones, paseos paseo arriba, paseo abajo, un coche atascado..., cena 24 woww, presentaciones al montón, paseos bajo las estrellas, fiestas donde era la RRPP, adiós y otro más adiós, la rumba y el rock calimotxero, y sobre todo risas (muchas risas).
Ahora empieza el 2011, qué mejor que como lo ha hecho¿?
Adiós 2010.... Hola 2011
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