miércoles, 22 de septiembre de 2010

Siempre nos quedará...

A lo largo de nuestra vida pasamos por diferentes etapas (muy marcadas todas ellas). Primero no pensamos, llegamos al parvulario y comenzamos nuestra primera gran etapa que irá variando. Sin duda alguna la explosión llegará en la pubertad y como no en la vida universitaria.

Yo a lo largo de mi trayectoria como persona que puebla este mundanal ruido en el que vivimos (lleno de drogas y gente a la que nunca entenderemos) he pasado por muchas etapas. Actualmente creo que he empezado una nueva etapa, y conociéndome, pues, he cambiado de pensamiento y posicionamiento.
Hace poco tiempo me di cuenta de ello, vi que había dejado atrás una forma de vida, un modo de ver al mundo y de actuar en él.
Por muchas razones, que no vienen al caso, he estado afincada en una época algo más de dos años. Y es que el paso a la "seriedad" te hace empezar algo nuevo. A diferencia del resto, yo he cambiado ahora y no el año pasado. Ahora soy diferente y miro con otros ojos. Por ello tengo que decir "adiós" a la época anterior y decir "hola" a la nueva.

No creo que haya sido mala mi anterior época. Como en todos los casos y supuestos, han habido buenos y malos momentos. Creo que han habido más buenos que malos (y pues, al fin y al cabo, es lo importante, lo que queda, el recuerdo que nos quedará grabado en la mente).

Fue difícil decir adiós y volver a decir hola. Y es que, por mucho que queramos, comenzar algo nuevo cuesta.
Recuerdo aún el primer día, cuando deje la anterior etapa. Aquél Santo Tomás de 2008, aquel fiestón en el Nagos y su influencia en los sucesivos meses. Recuerdo aquel círculo cantando Bon Jovi o los mensajes de las nuevas amistades (aquella misma noche).
También recuerdo las jugadas al Trivial donde me picaba exageradamente, las películas del cine, los paseos a la luz de las estrellas, las partidas de cartas, cantar sin venir a cuento por la calle, las coca-colas, los panchitos y las fiestas que supuestamente eran lo mejor.
Recuerdo como todo era bonito y no pasaba nada escalofriante. Pasó el tiempo, también los meses, y como todos, pues las personas cambiamos. Pero siempre quedan los buenos recuerdos.
¿Quién no se acuerda de aquel partido de Basket en Murcia?, los mensajes personajazos, los paseos donde se decía más "no quiero andar más" u "¿otra vez más?".

Pero como todos, cambiamos, pasa el tiempo, nuestra mentalidad cambia, y las "niñeces", cosas que antes se veían o simplemente el deseo pasa.

Aunque se intente, si algo no sucede cuando debe suceder, no sucederá más. El orgullo es algo que me caracteriza, pero a veces se deja y no siempre en el buen momento. Yo muchas veces lo he dejado a un lado, pero otros no lo han dejado, y al final se les ha pasado la oportunidad/es.

Cuando se comienza algo no se sabe si va a terminar bien o mal. Lo difícil es que dure. Y para que dure tiene que haber entendimiento y dejar a un lado las diferencias. Lo que no se puede hacer es venir a buscar respuestas transcurrido un período decisivo y a la larga, pues también extenso.

El estrés es algo que te lleva a hacer cosas que no ibas a hacer, y ver que lo que quieres se aleja, también.
Yo como muchas veces he dicho, intento que las oportunidades no se escapen, pero no puede esperar meses o incluso años en llegar hasta lo que quieres, porque después pasa lo que pasa, y es en ese momento, cuando te das cuenta de que no eres el rey del mundo, eres alguien más que sufre por lo que sufren todos y sólo puedes hacerte daño a ti y a tu alrededor.

No hay que esperar a que venga otra oportunidad o ver como otro candidato se acerca hasta el mismo punto por el que trabajas para reaccionar, hay que trabajar siempre y luchando por lo que se quiere. Todo ello no quiere decir que no seas el buen candidato o que tu trabajo en ese período haya sido malo, pero los fallos pueden derrumbar tu estudio, tu posicionamiento.

Es poco entendible que alguien que no lucha por lo que quiere durante meses, en un momento (cuando ve que se acerca otro candidato al mismo puesto) reaccione y el puesto sea suyo. Se lucha desde el primer momento y jamás se deja de ver las oportunidades.

Yo por eso he decidido que la nueva etapa se ha acercado y la he visto venir, y como todos, dejamos etapas atrás y empezamos nuevas. Después de pensarlo todo y dar cien mil vueltas a todo (así soy yo), elijo cambiar de etapa, esperar a lo nuevo y dejar que lo pasado quede tal cual (pero ante todo que prevalezca en el recuerdo lo bueno, lo malo siempre puede venir, así que borraré las cosas malas y me quedaré con lo bueno).


PD: la canción de James Blunt lo define todo bien, pero hay que pensar en cómo se ha actuado y las oportunidades que se rechazaron.

Esperemos que la nueva etapa no defraude y que quede lo bueno y queden las personas de la antigua siempre cerca y con la mejor relación posible.

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