viernes, 10 de diciembre de 2010

Cristina y su vida

Cristina era una chica extrovertida, cauta y pensativa. Le iba la música que transmite y las bandas sonoras de series y películas. No le gustaba lo absurdo y mucho menos lo extravagante, aunque a veces se dejaba conquistar por la muchedumbre y algún que otro prototipo de persona.
Vivía como una persona normal, con su familia, en un pueblo de mediano tamaño, de esos que puedes ir de un lado a otro sin necesidad de coger el coche.
Lo que más le gustaba de aquél lugar era salir a pasear, mirar los edificios emblemáticos de aquél lugar y respirar hondo mientras día tras día veía lo mismo.
Le gustaba la canción inglesa, aunque a veces no sabía lo que significaba, por suerte no le era difícil encontrar traducción para aquellas canciones tan variadas.
Nació allá por los años donde gustaba lo raro, lo "moderno" y las películas de Hollywood sin mucho efecto especial.
Aunque le gustaba el cine no solía ir, o no podía o cuando quería no le era posible ir. Aunque nunca lo reconoció le gustaban las películas de amor, las películas cómico-románticas y de esas que nadie se entera de que van porque te dicen las cosas o se preveen.

Le gustaba salir con sus amigos y no tener la necesidad de contar sus cosas, pero sabía perfectamente que algunas cosas hay que decirlas sino explotas, pero sabía a quién contarselas o eso al menos pensaba ella.

Los día pasaron y pasaron, no eran muy diferentes entre sí pero siempre buscaba algo para que ese día fuese reconocido y recordado sin necesidad de pensar mucho. No quiere decir que no le gustaba pensar, que le gustaba, pero como suelen decir, tampoco hay que pensar tanto.

Creció y creció y aprendió de sus errores. No había tenido muchos, pero quién no los tiene?
Siempre había tenido apoyo, lo cual le gustaba, pues era un pilar muy importante en su vida, para sorpresa algunas veces ese pilar era mucho más que su pilar por lo que se daba algunos gustos de vez en cuando.

Como se suele decir, Cristina era una niña bien, de esas de ahora pero con corazón de antes, no se puede tener todo y no se puede ser tan moderno.

Cristina y sus cosas, Cristina y sus estudios, Cristina y su chico... tanto Cristina Cristina y Cristina creció.

Ahora tiene 30 años, vive en un piso mediano, con su chico y un churumbel, se llama ummmm no recuerdo pero creo que era un bonito nombre. Trabaja ayudando a los demás y aunque día a día ve y hace lo mismo, se da cuenta que Valencia, donde vive, no se parece nada a su pueblo, pero la gran ciudad es un mundo por conocer. Ahora puede pasear todo lo que quiere, ir de museos, ir de conciertos, ver películas cuando le place y ante todo está lejos pero cerca. Tan malo no tiene que ser.

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