Que alguien sonría no quiere decir que esté feliz.
Hay muchos tipos de sonrisas: sonrisas de felicidad, sonrisas de descojone total, sonrisas forzadas y sonrisas malvadas (entre las que se encuentran las sonrisas falsas).
Esta mañana iba yo muy feliz al ensayo de la banda cuando de repente me he cruzado con alguien importante. Un representante del pueblo murciano que quiere llegar a Madrid. Uno de esos señores que no han sido nadie en estas tierras pero quieren llegar a serlo en las nacionales.
En un principio he dicho, uno no se encuentra con tal "personalidad" un día cualquiera. Pero el santo se me ha caído del cielo al ver a la gente "chaquetear", "pelotear" y tales cosas (otras banalidades tales más de este mundanal ruido en el que vivimos). Ha sido en ese momento y mientras el señor "representante" se reía sin ganas, sí era más una risa falsa que una risa de otro tipo, cuando me he planteado sobre cómo alguien que no es nadie puede llegar a serlo. Es fácil.Solo (sí sin tilde que ya no se lleva) tienes que tener un grupo que te lama el culo y ya está, eres alguien importante.
Yo por eso no quiero lameculos, prefiero ser alguien anónima (al menos en este instante de mi vida) y que me traten por como soy y por lo que hago, no por estar en una convención y ser "lo más".
Vivan los rojos y los lame-culos.
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