Definitivamente: la independencia de cada uno es lo que te hace sentir bien y a gusto contigo mismo.
Yo siempre he pensado que siendo independiente del resto, yendo a mi bola, estoy más feliz y cómoda. Y ahora, tras hacer un estudio experimental, he comprobado que ser independiente es lo que va conmigo, una parte de mi ideal interno.
El estudio experimental fue fácil. El objeto de estudio fue: la independencia de la persona. Y el sujeto utilizado fui yo misma (con quién mejor hacerlo que conmigo misma).
Para poder llegar a la resolución puse en mano mis hipótesis e hice llevar a cabo un plan en el que estuviese un tiempo independiente, otro tiempo junto a un grupo reducido, otro junto a un grupo grande y otro junto a un grupo pequeño, mediano y grande y con pinceladas de independencia.
Según los momentos del día el cuerpo pedía un grupo de personas, pero el mayor tiempo posible pedía la independencia.
Comprobé experimentando que aunque para poder mantener una buena sociabilidad necesitaba del prójimo, pero hasta ciertos momentos, hasta cierto punto.
Todos sabemos que necesitamos del otro, pero siempre tendemos a la independencia, al estar a nuestra bola, al estar como queremos, con quien queremos, donde queremos y de la manera que queremos.
Yo seguiré independizándome de la sociedad, al fin y al cabo es lo que me gusta y como mejor estoy.
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